Julio Ñañez falleció ayer tras padecer una grave enfermedad. Fue un destacado músico local, compositor y reconocido bandoneonista que supo crear y participar en grandes obras que el público disfrutó en el Cine Auditorium y otros escenarios de la región.
“Partió un maestro como Julio Ñañez, posiblemente para alegrar el cielo con su música. Estarán todos reunidos para escucharlo, para mirarlo. Su bandoneón no solo suena, hace que los acordes se vieran girando en el aire y gozarán de tener con ellos un corazón hermoso y noble”, compartió Rubén Petrucci, tras conocerse la noticia.
“Tengo muchos recuerdos con él. Primero lo reconocí como Julio Nañez; después lo hice como el maestro que fue y terminó siendo un gran amigo, con quien nos sentábamos en su lugar de estudio y compusimos la primera obra que hicimos juntos, Tangata de Buenos Aires”, repasó.
La obra se realizó para los 30 años de Aluar y Julio Nañez fue quien compuso la melodía para ocho músicos, con una orquesta formada de pianos, bajos, violines, violonchelos y clarinetes.
Ñañez supo ser el director musical de grandes homenajes, como “Astor, fuga y Misterio”, sobre la vida Astor Piazzola, como gran amante que era de su vida. “Tocaba a Piazzola como ninguno”, recordó Petrucci.
Luego, con el paso del tiempo, Ñañez también fue parte componiendo toda la música del espectáculo “ADN: Arte Dentro Nuestro”, obra que recorría desde los originarios hasta llegar al tango electrónico. También tuvo participación clave en la obra Enriqueta Lucero.
Hoy en día, muchos de los bandoneonistas que hay en la ciudad fueron alumnos del gran maestro Julio Ñañez.
“Era el mejor bandoneonista que tuvo Puerto Madryn, y uno de sus mejores músicos. Es un gran valor que deja Puerto Madryn. Ojalá que sigamos escuchando todas estas composiciones”, cerró.
