Está acusada por 8 casos de fraude por hechos por "concusión" -cobrar o exigir pagos ilegales a otras personas en su rol como funcionaria-, además por incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Este miércoles en la Oficina Judicial de Rawson arrancó con una audiencia preliminar el juicio por la causa conocida como "Ñoquis Calientes", que investigapor defraudación a la Administración Pública a la exministra de Familia Cecilia Torres Otarola, entre otros imputados. La jueza del caso será Ivana Gonzalez y la acusada será asistida por el defensor Fabian Gabalachis.
"Ñoquis Calientes" es otra de las causas resonantes por presunta corrupción cometidas por funcionarios públicos desde el Estado provincial. Antes, ya fueron juzgadas "El Embrujo" y "Revelación", entre otras, por hechos cometidos por funcionarios y empresarios durante el último gobierno de Mario Das Neves. En esta en particular, Torres Otarola -que primero fue diputada provincial por el PJ y luego ministra durante la primera gestión de Mariano Arcioni- está acusada por 8 casos de fraude por hechos por "concusión" -cobrar o exigir pagos ilegales a otras personas en su rol como funcionaria-, además por incumplimiento de los deberes de funcionario público.
El núcleo del ilícito, según la acusación del fiscal Omar Rodríguez, es que Torres Otárola, presuntamente, se quedaba con el dinero de sus asesores (muchos vinculados a la familia de su asesora, Jacqueline Rodera), entre ellos un jardinero y la propia niñera.
