
Con la venta de Transener, el Gobierno avanza sobre activos energéticos vinculados a Chubut
CHUBUT
La principal transportadora de energía del país fue adjudicada a un consorcio privado por más de US$ 356 millones.
El Gobierno nacional oficializó este martes la venta total de la participación estatal en Transener, la principal empresa de transporte de energía eléctrica del país, en una operación valuada en más de US$356 millones.
La adjudicación quedó en manos de un consorcio integrado por Genneia y el grupo Edison Transmisión, ambos de capitales argentinos, y marca un nuevo avance en el proceso de privatización de activos energéticos impulsado por la administración de Javier Milei.
La medida fue oficializada mediante la resolución 673 publicada en el Boletín Oficial y celebrada públicamente por el Ministerio de Economía, que encabeza Luis Caputo. Desde la cartera económica señalaron que la decisión forma parte del objetivo de reducir la presencia del Estado en actividades empresariales vinculadas al sector energético.
“El Estado se retira definitivamente de su participación en la empresa, abandona el rol empresario que nunca debería haber cumplido y le devuelve al sector privado la gestión e inversión en el transporte eléctrico”, expresó el Ministerio a través de un comunicado difundido en redes sociales.
La operación incluyó la transferencia del 100% del paquete accionario que el Estado mantenía en Citelec, la sociedad controlante de Transener. Dentro de esa firma también participa Pampa Energía, uno de los principales grupos privados del mercado energético nacional.
Transener ocupa un rol estratégico dentro del Sistema Argentino de Interconexión (SADI), ya que administra más de 12.600 kilómetros de líneas de transmisión eléctrica en 500 kV que recorren el país de norte a sur. La red se extiende aproximadamente 3.700 kilómetros entre Jujuy y Santa Cruz y constituye una pieza clave para el abastecimiento energético nacional.
LA OFERTA GANADORA SUPERÓ AMPLIAMENTE EL VALOR BASE
La venta se terminó de definir luego del proceso licitatorio impulsado por el Gobierno, donde distintos grupos empresarios presentaron propuestas para quedarse con la participación estatal. Finalmente, el consorcio conformado por Genneia y Edison Transmisión presentó la oferta económica más alta, con una propuesta de US$356.174.811,78.
Ese monto superó ampliamente el precio base fijado por el Ejecutivo nacional, que había sido establecido en US$206 millones. Según informaron desde el Ministerio de Economía, el total de ofertas recibidas durante la licitación alcanzó los US$887 millones, una cifra que el Gobierno destacó como una señal de interés privado por el sector energético argentino.
La adjudicación se concretó luego de que el Estado habilitara la competencia entre distintos grupos empresariales previamente seleccionados para participar de la operación. La venta de Citelec era considerada uno de los pasos centrales dentro del plan oficial para avanzar con la privatización gradual de Enarsa.
EL PLAN OFICIAL PARA DESPRENDERSE DE ENARSA
El proceso de desinversión estatal sobre Enarsa comenzó a tomar forma tras la aprobación de la Ley de Bases, donde la empresa energética fue incluida dentro del listado de compañías sujetas a privatización total.
Desde entonces, el Gobierno nacional avanzó con distintas medidas orientadas a dividir y vender unidades de negocios vinculadas al gas, la generación eléctrica y la infraestructura energética. A fines de 2024, Enarsa mantenía participación en al menos diez unidades dentro del sector. Actualmente, ese número se redujo considerablemente.
Entre los activos que todavía permanecen bajo participación estatal se encuentran la UTE Escobar, vinculada a la operación del barco regasificador de GNL junto a YPF; las centrales termoeléctricas San Martín y Manuel Belgrano; Enarsa Patagonia, dedicada a la exploración y explotación hidrocarburífera; y el parque eólico Vientos de la Patagonia I, ubicado en Chubut.
En paralelo, el Gobierno también proyecta avanzar sobre nuevas concesiones hidroeléctricas luego de haber concretado la privatización de las represas del Comahue a fines de 2025 por unos US$700 millones. En la mira aparecen centrales ubicadas en Mendoza, Salta, San Juan, Tucumán y Chubut.
Con la venta de la participación estatal en Transener, la administración nacional suma otro capítulo en su estrategia de reestructuración del sector energético, orientada a profundizar la participación privada y reducir el rol operativo del Estado en áreas consideradas estratégicas para la economía argentina.
Fuente: ADNSUR