
Consumo de carne en baja: ¿Cuánto cuesta hoy hacer un asado para la familia?
CHUBUT
El consumo de carne vacuna cayó al nivel más bajo de las últimas dos décadas y el bolsillo empieza a modificar también uno de los rituales preferidos de los argentinos. En Comodoro Rivadavia y Rada Tilly, preparar un asado tradicional para cuatro o cinco personas ronda actualmente los $80.000. Qué cortes elegir para gastar menos y cuánto hay que sumar si se quieren incorporar achuras.
El asado sigue siendo una de las costumbres más arraigadas en las mesas argentinas, especialmente durante los fines de semana. Sin embargo, el aumento de los precios y la necesidad de administrar cada vez más el presupuesto familiar empiezan a modificar no sólo la frecuencia con la que se prende el fuego, sino también qué se pone sobre la parrilla.
Los últimos datos dan cuenta de ese cambio. En agosto, el consumo aparente de carne vacuna se ubicó en 46 kilos por habitante al año, tomando el promedio móvil de los últimos 12 meses. Esto significó una caída interanual del 9,5%, equivalente a 4,9 kilos menos por persona que un año atrás. Además, se trata del nivel más bajo de la serie estadística de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), iniciada en 2005.
En paralelo, el precio de los cortes vacunos aumentó un 51,2% interanual en agosto, según los datos de CICCRA. El asado, puntualmente, registró una suba del 52,1% respecto del mismo período del año pasado.
En este contexto, ADNSUR se propuso llevar el dato nacional a una situación concreta: ¿cuánto dinero necesita hoy una familia de Comodoro Rivadavia o Rada Tilly para preparar un asado para cuatro o cinco personas?
Unos $80.000 para un asado completo
Para realizar el cálculo, Jorge, propietario de Siga La Vaca, una carnicería boutique recientemente inaugurada en Moyano 1897 de Rada Tilly, explicó que como referencia puede calcularse aproximadamente medio kilo de carne por persona.
“Para un asado de cuatro o cinco personas se calculan unos 500 gramos por persona. Estamos hablando de dos kilos de asado”, señaló.
Tomando como referencia cortes clásicos como asado de tira o vacío, que actualmente rondan los $25.000 por kilo, solamente la carne principal representa un desembolso cercano a los $50.000.
A partir de allí comienzan los adicionales. Incorporar chorizos y morcillas suma alrededor de $10.000, mientras que una bolsa de carbón cuesta aproximadamente $6.000. Si además se agregan los ingredientes para preparar una ensalada y alguna bebida —como gaseosa o jugo—, el presupuesto continúa creciendo.
“En resumen, te gastás unos $80.000”, sintetizó.
De esta manera, un encuentro de cuatro personas representa alrededor de $20.000 por comensal, mientras que si son cinco el costo se reduce a unos $16.000 por persona.
Cambiar el corte, una alternativa para bajar el presupuesto
El cálculo, sin embargo, puede variar considerablemente dependiendo de qué se coloque sobre la parrilla. Y allí aparece una de las estrategias que cada vez utilizan más consumidores: reemplazar los cortes tradicionales por opciones más económicas.
“Si le queremos poner un corte americano, por ejemplo, tenés menos gasto: está alrededor de los $20.000 por kilo. A veces se puede hacer una tapa de asado, que es más barata”, explicó el comerciante.
La elección permite mantener el ritual del asado reduciendo algunos miles de pesos del presupuesto total.
En el extremo contrario aparecen quienes deciden incorporar achuras y cortes de mayor valor. En ese caso, el precio puede escalar rápidamente. Actualmente, según los valores relevados, el kilo de mollejas ronda los $32.000, mientras que los chinchulines se ubican alrededor de los $15.000 por kilo.
Por lo tanto, los $80.000 funcionan como una referencia para un asado tradicional, pero el costo final dependerá tanto de la cantidad como de los cortes y acompañamientos elegidos.
De lunes a jueves, pulpa y pollo; el fin de semana llega el asado
La caída del consumo también puede observarse detrás del mostrador. El carnicero explicó que existe una diferencia marcada entre lo que buscan los clientes durante los días laborales y las compras que realizan cuando se acerca el fin de semana.
“De lunes a jueves se vende todo lo que es pulpa: nalga, cuadrada, bola de lomo, milanesas. Y el asado generalmente arranca el viernes, sábado y domingo. La mayoría de la gente consume asado esos días”, detalló.
Durante la semana, en cambio, ganan terreno productos destinados a las comidas cotidianas. “Se vende mucho pollo, churrascos, algo como para cocinar a la familia”, agregó.
En Siga La Vaca trabajan tanto con alternativas económicas como con cortes premium. En este último segmento aparecen las carnes marmoladas, caracterizadas por la grasa intramuscular y su terneza, mientras que también mantienen la oferta de carne tradicional buscando precios más accesibles.
Menos carne y consumidores que miran cada vez más el precio
Para Jorge, la reducción del consumo no significa necesariamente que las familias hayan abandonado la carne vacuna, sino que cambió la manera de comprarla.
“El consumo de carne es cierto que bajó un poco, pero tiene que ver con que la gente cuida más el bolsillo. Son más selectivos a la hora de elegir qué cortes se llevan”, sostuvo.
El cambio puede observarse en decisiones concretas frente al mostrador. “El que antes compraba todas las semanas vacío o carne para el horno, hoy compra más pollo o un corte más económico”, ejemplificó.
La percepción local coincide con una tendencia que muestran los números nacionales. Entre enero y agosto de 2026, el volumen de carne vacuna destinado al mercado interno cayó un 11,3% interanual, mientras que la producción disminuyó 6,8% y las exportaciones habrían crecido 6,5%, según datos de CICCRA.
El asado, entonces, continúa ocupando un lugar privilegiado en las reuniones familiares y de amigos, pero ya no queda al margen de las decisiones que impone el bolsillo. Con alrededor de $80.000 para sentar a cuatro o cinco personas alrededor de la parrilla, elegir el corte, reemplazar productos o reservar el asado para el fin de semana se transformaron en parte de una nueva forma de consumir carne.
Fuente: ADNSUR