
Violencia entre adolescentes en Chubut: qué está pasando y por qué crece la preocupación
CHUBUT
Especialistas advierten sobre un fenómeno complejo atravesado por redes sociales, bullying y cambios en la dinámica familiar y escolar.
Los recientes episodios de violencia protagonizados por adolescentes en Chubut volvieron a encender alarmas en la comunidad educativa y en los equipos de salud mental. Se trata de situaciones que, lejos de ser aisladas, reflejan un fenómeno más amplio que preocupa por su frecuencia y por la edad de los involucrados.
Si bien cada caso tiene características particulares, especialistas coinciden en que existe un entramado de factores que ayudan a explicar lo que está ocurriendo: desde el impacto de las redes sociales hasta cambios en los vínculos familiares, pasando por el bullying y la falta de herramientas emocionales para gestionar conflictos.
La licenciada en Psicología Verónica Andrea Juliá, especialista en clínica de niños y adolescentes (M.P. 1513), señaló que “no hay una única causa, sino múltiples factores que se van combinando”.
Entre ellos, mencionó el entorno social, el ámbito familiar, el consumo de contenidos digitales y la influencia de los espacios virtuales en la vida cotidiana de los jóvenes.
Violencia que se construye fuera de la escuela
Uno de los puntos centrales es que muchas de estas situaciones no se originan dentro de las instituciones educativas, aunque sí terminan impactando de lleno en ese ámbito.
Las redes sociales, los grupos de mensajería y los videojuegos online generan dinámicas de interacción que, en algunos casos, derivan en conflictos, agresiones o situaciones de exclusión.
“Hoy los chicos necesitan pertenecer, y muchas veces ese lugar de pertenencia está en lo digital”, explicó Juliá.
El rol de los adultos y la falta de herramientas
En este contexto, la especialista remarcó que muchos adolescentes aún no cuentan con la madurez emocional necesaria para identificar riesgos o gestionar situaciones complejas.
Esto se traduce en reacciones impulsivas, dificultades para resolver conflictos y, en algunos casos, conductas violentas. Además, advirtió que la pandemia profundizó el vínculo con lo digital y debilitó otros espacios de socialización.
Frente a este escenario, los especialistas coinciden en que el abordaje debe ser integral. Familia, escuela y Estado aparecen como actores clave para generar espacios de contención, diálogo y prevención. La violencia adolescente, lejos de ser un problema individual, se consolida como un desafío social que exige respuestas coordinadas.
Fuente: Canal 12 Web