El voto de Igon, las críticas de Estela Hernández. El apoyo de Luque. El “Modelo Madryn”. Las críticas del vice del Superior a otros sectores de la Justicia. La renuncia de un juez que, dicen, debería haber sido destituido. Y más.
Sin dudas, el voto en contra al acuerdo del Gobierno nacional con el FMI del diputado nacional por Chubut, Santiago Igon, fue una de las notas destacadas de la semana pasada. Hasta ayer al cierre de esta edición, el legislador que reside en Esquel no se había expresado públicamente sobre su voto, y apenas si utilizó sus redes sociales para replicar las condenas al ataque que sufrió el despacho de la vicepresidente Cristina Fernández en el Senado.
El voto de Igon se explica en su irreductible alineamiento a su jefe político, Máximo Kirchner, pero sin embargo muchos esperan que en su calidad de representante de los habitantes de Chubut se exprese al respecto.
Una que no tuvo problemas en expresar su apoyo al Gobierno nacional fue la diputada nacional trelewense Estela Hernández, históricamente alineada al líder mercantil Alfredo Béliz pero que hoy está alejada de esa estructura y se muestra cercana a varios sectores peronistas, aunque sin una identificación clara.
“Quiero que quede claro que muchos no estamos enamorados del acuerdo ni mucho menos de la deuda heredada, pero el no aprobar el proyecto es indefectiblemente la decisión de mantener aún firmes las cadenas que nos atan y que nos seguirán atando de pies y manos al FMI”, remarcó la legisladora, marcando una clara distancia con Igon, que dicho sea de paso fue el único de los cinco diputados nacionales de Chubut que se opuso al acuerdo.
“Sabemos que estamos en las puertas de un default, que para provincias como la que yo represento, la no aprobación de este acuerdo representaría un nuevo problema no sólo para el Estado sino también para los municipios y las empresas que legítimamente pretender crecer”.
Hernández volvió a apuntar contra Igon sin nombrarlo: “Refinanciar una deuda preexistente no debe representar como algunos quieren hacerlo ver una traición, sino una clara decisión de despejar el camino para permitirle a la Argentina volver a crecer”.
Hernández también repartió críticas para la oposición: “Cuánto me gustaría a mí y a gran parte del pueblo argentino que ellos paguen los platos rotos y se hagan cargo. Con sus fortunas y con las de un ramillete de beneficiados cuánto oxígeno que se le podría dar al país en un acto de caridad; pero si con un impuesto a las grandes fortunas ya hay llantos desconsolados por doquier y encima son amparados por la Justicia, qué más podemos esperar que la incertidumbre y las buenas intenciones”, disparó.
